Diseño según el clima real
Medimos horas de sol, dirección del viento y amplitud térmica antes de elegir especies. Un cantero al oeste no se planta igual que uno al sur.
Diseño, riego, plantación y mantenimiento en Mendoza. Trabajamos con lo que el clima, el suelo y el uso real del espacio permiten, sin forzar el jardín a parecerse a otro.
En Mendoza no sirve copiar un jardín de revista. El sol de la tarde, el Zonda, el suelo pedregoso y el agua disponible mandan. Por eso trabajamos por etapas: primero leemos el terreno, después decidimos qué plantar y cómo regarlo.
Si querés ver cómo aplicamos esto en un caso concreto, mirá el enfoque del estudio o escribinos desde contacto.
Medimos horas de sol, dirección del viento y amplitud térmica antes de elegir especies. Un cantero al oeste no se planta igual que uno al sur.
Dividimos el jardín en sectores con necesidades parecidas y programamos por estación. Menos pérdidas por evaporación y menos plantas que sufren en verano.
Analizamos drenaje y compactación. A veces hay que incorporar materia orgánica o hacer camellones antes de pensar en el diseño final.
Dejamos un plan de tareas por temporada: poda, abono, control de plagas y revisión de goteros. Así el jardín no depende de la memoria de nadie.
Paisajismo, riego, plantación y mantenimiento los coordinamos nosotros. No hay que juntar tres presupuestos distintos ni explicar el proyecto dos veces.
Cada terreno en Mendoza tiene su propio sol, su viento y su suelo. Por eso el proceso no arranca con un plano, sino con una visita y varias preguntas. Estos son los pasos que seguimos en la mayoría de los proyectos, ya sea un patio chico en Ciudad o una finca en Maipú.
Recorremos el terreno con vos y anotamos orientación, horas de sol por sector, pendientes, tipo de suelo y de dónde entra el viento. Si hay riego existente, medimos caudal y presión antes de proponer cambios.
Definimos zonas de uso, circulaciones y canteros. Elegimos plantas según el clima mendocino y el mantenimiento que estés dispuesto a sostener: no es lo mismo un jardín de fin de semana que uno que se ve todos los días.
Diseñamos el sistema de riego por sectores, con goteros o aspersión según cada cantero. Preparamos el suelo con materia orgánica y drenaje donde hace falta, sobre todo en zonas bajas que se encharcan con las lluvias de verano.
Coordinamos movimiento de suelos, muros, deck y plantación. Trabajamos por etapas para que puedas usar parte del jardín mientras avanza el resto, algo que suele importar cuando hay chicos o mascotas en casa.
Las primeras semanas son las más delicadas. Programamos tiempos por estación, revisamos que ningún gotero se tape y corregimos sectores que riegan de más o de menos. Ahí se define si el jardín arranca bien.
Dejamos un calendario simple de poda, abono y control de plagas según la temporada. Si querés, seguimos con mantenimiento mensual o pasamos una vez por estación para revisar el conjunto.
Si querés ver cómo aplicamos esto en casos reales, mirá los proyectos terminados o conocé más sobre el estudio.