Lo que cuentan después de vivir el jardín
No publicamos métricas ni promedios inventados. Estas son devoluciones de clientes que ya atravesaron el proceso completo: relevamiento, obra y los primeros meses de mantenimiento. Cada una menciona qué se resolvió y qué quedó pendiente.
Chacras de Coria
El patio dejó de ser un depósito
Teníamos un patio de 4x6 que solo usábamos para guardar cosas. Nos propusieron deck, media sombra y plantas de sombra parcial. Lo que más notamos es que ahora se puede estar a la tarde sin que el sol pegue de lleno. El riego quedó con programador y no tuvimos que acordarnos más.
Familia R., patio interno en Ciudad
Maipú
Menos horas con la manguera
En la finca regábamos por inundación y perdíamos agua en verano. Midieron caudal y presión antes de tocar nada, y armaron sectores con goteo enterrado. La diferencia se vio en los frutales jóvenes, que venían desparejos. También dejaron el filtro y el sensor de lluvia explicados para que podamos revisarlos solos.
H. Bustos, finca familiar en Maipú
Godoy Cruz
Nos explicaron por qué, no solo qué
Nos costó entender por qué no podíamos poner las mismas plantas en todo el frente. Nos mostraron la orientación, las horas de sol y de dónde viene el viento. Terminamos agrupando especies por necesidad de agua y el jardín se ve más parejo. El mantenimiento mensual sigue el calendario que dejaron escrito.
M. y L. Ferreyra, jardín residencial
Luján de Cuyo
Terraza usable casi todo el año
La terraza daba al oeste y era imposible sentarse antes de las ocho. Sumaron una pérgola con media sombra desmontable y macetas grandes con especies tolerantes al calor. En invierno la desarmamos y entra más sol. Fue una solución simple, sin obra pesada.
C. Aguirre, terraza en Luján
San Martín
Volvimos a llamarlos dos años después
Nos habían hecho el jardín del frente y quedó bien. Cuando ampliamos la casa, los volvimos a llamar para reordenar el fondo. Conocían el terreno y el riego que ya estaba instalado, así que no hubo que empezar de cero. Eso nos ahorró tiempo y roturas.
P. Sosa, cliente recurrente
Guaymallén
Un cantero que por fin drenó
Teníamos un cantero que se encharcaba cada vez que regábamos. Revisaron el suelo, agregaron material y cambiaron el gotero por uno de menor caudal. No fue una solución vistosa, pero funcionó. Nos avisaron que en primavera conviene volver a medir.
V. Molina, jardín residencial en Guaymallén